sábado, 30 de enero de 2010

Un ángel musical

23/04/2009
 No cabe duda que Dios tiene raras formas de hacer las cosas. ¿Por qué lo digo?, el pasado 14 de abril; al menos en teoría, debía recibir mí primer pago por mes y medio laborando en la VG de la PGR, pues así está estipulado en la normatividad interna, pero resulta que no llegó mi cheque y ¿cuál fue la razón?: una copia mal hecha. Y es que mi credencial de elector tiene una pésima calidad en la fotografía y no es nítida a la vista, imaginen una fotocopia: no se veía nada. Como sea, mi pago se retrasaría 15 días más y yo no podía hacer nada, ¿a caso estos tipos consideran que por tener 23 años, ser soltero y vivir con mis padres no tengo cuentas por pagar? Por el coraje me dio diarrea y es que contaba con el dinero; además de pagar mis cuentas, para darme una escapada de fin de semana... todo se fue a la goma. Además, no tuve tiempo de ir a mi casa a comer y en la cartera no traía más que lo necesario para llegar a la casa. Para colmo, tenía trabajo y salí tarde, el tránsito estaba a vuelta de rueda y el metro se quedó estático por 10 minutos en la estación Centro medico... uno de los peores días de mi vida. Con todo lo malo que me pasaba vino una luz que calmó a la bestia. En la estación Chabacano; que también se tardó bastante en llegar, subió un chavo; no mayor a mí, y se puso a tocar para ganarse unas monedas, se preguntarán qué tiene esto de relevante, es algo muy común, este personaje era un violinista... y de los ¡buenos! Equipado con una grabadora, un violín azul con huellas de desgaste en la pintura, mochila al hombro y con una gran sonrisa, el joven se presentó y empezó a tocar. Hasta que no empezó a tocar lo miré, me quité el audífono de mi oreja y me deleité con su melodía: una extraña mezcla de música clásica y onda disco, pero era genial. Al terminar la primera canción; insólito, toda la gente del vagón aplaudió, y los que ya se retiraban se acercaban a el para darle una moneda (generalmente es al revés ¿no?). Prosiguió con otra melodía, igual que la anterior dijo el título y compositor de la canción, interpretó su melodía, la gente aplaudió y los que debían bajar pronto se acercaban a darle alguna moneda. Estábamos en Xola. Finalmente, el violinista se despidió con una adaptación de los Beatles, no recuerdo el nombre, y ni tiempo de preguntarle, había llegado a mi destino. Previamente, busqué en las bolsas del pantalón alguna moneda, suerte para él encontré una: dos pesos... a peso la canción. Corrí de un extremo del vagón al otro, la alarma se dejó escuchar, llegué con el violinista, le entregué la moneda, el timbre paró, sólo le dije: bonita canción, y de un brinco salí del tren que por nada se queda con mi mochila...
Llegué a mi casa 30 minutos tarde, mi mamá me preguntó cómo me había ido, y yo le respondí con una sonrisa en la boca: "Bien, ¿qué hay para cenar?"

jueves, 28 de enero de 2010

Riesgos estúpidos

Muchas veces me pregunté ¿por qué la gente hace cosas estúpidas? y acabo de darme cuenta... mi reloj marca las 3:33am y tengo menos de media hora en casa y ¿saben por qué?, por correr un riesgo estúpido. Resulta que me entró el sentimiento, la locura o la estupidez (como quieran verlo) y le llamé a mi ex novia, ¿y para que lo hice?, sólo para verla. Nunca me habría imaginado estar haciendo algo tan estúpido, salir corriendo a la 2:00 am, semidesnudo, muriéndome de frio y recorrer algo así como 2 Km (uno de ida y otro de vuelta) para visitar a una persona a la que simplemente he dejado de importarle y que ya tiene decidido seguir adelante... sin mí, ¿no es eso algo estúpido? Vuelvo a preguntarme ¿por qué lo hice?, ¿por que salir a escondidas de mi casa, arriesgándome a que mis padres me cachen y me pongan una regañada de miedo?, ¿por qué arriesgarme a salir solo en la noche a correr por una ruta, bastante peligrosa, de un kilometro, donde lo mínimo posible es que me asalten?, ¿por qué hacer esto dos veces?, ¿por qué arriesgarme a llegar a la casa de mi ex y que llamen a la patrulla por estar molestando a esa hora de la madrugada?... me pregunto: ¿por qué hacer todo esto?, y me respondo: porque estoy enamorado. Para muchos yo estoy loco, y tienen razón. Todo eso lo he hecho por culpa del amor: el amor es el sentimiento más hermoso que existe, pero te hace ser ¡estúpido! No niego que me gustó haber hecho lo que hice, la adrenalina que se sentía al pasar cerca de un grupo de personas embriagadas o drogadas, quienes en cualquier momento pueden hacerte la bronca y no tener otra opción más que la de pelear o entregar todo sin remedio (ni correr, me dio un tirón en la pierna y apenas podía caminar), es de lo más emocionante; peligroso, pero emocionante. ¿Y por qué decir que es un riesgo estúpido?, sencillo: peligroso ya dije; estúpido: imagínense, hablé con mi ex y, en resumen, ya no soy parte de su vida, ya estoy pasando a ser un recuerdo, me quiere (para mí ya no me quiere, menos me ama) con "ternura", sepa Dios, para ella no valgo ni un poco de su tiempo, no merezco ser parte de su mundo, ya no vislumbra una vida juntos, es capaz de renunciar a mi sin pensarlo... simplemente el amor se acabó.
Entonces, ¿es o no un riesgo estúpido?, quizás el estúpido soy yo, pero por primera vez en un par de meses me he sentido ¡vivo! Quién sabe si habrá valido hacer tales idioteces, lo más probable es que no haya servido de nada, ella seguramente seguirá en lo mismo, yo terminaré riendo de nuevo o muerto, ¿qué pasará?... espero estar para contarlo. Son las 4:10 am

sábado, 23 de enero de 2010

La joven y el cuervo.

Cuenta la leyenda que los grandes alquimistas eran capaces de cambiar la forma de la materia con sólo extraer el alma de los objetos, animales o personas, y en las noches de luna llena darle forma de algo diferente…
En un tiempo cercano a este, existía una niña como cualquier otra: con sueños e ilusiones, con virtudes y defectos, con pros y contras, con todas esas pequeñas imperfecciones que te hacen única e irrepetible. Un día la joven María se percató que a fuera de su ventana; en las copas del árbol más alto de su jardín, se hallaba el nido de una familia de cuervos, conformada por la mamá y el papá cuervo, y de vez en vez el sol marcaba el reflejo de lo que parecía un huevo: la familia parecía completa.
Sucedió poco después de haberse percatado del nido, María paseaba por el jardín de su casa, y encontró mal herido al uno de los cuervos, aparentemente había caído del árbol y se había roto una da las alas, pues aunque lo intentaba no podía volar. La niña sintió pena por el pequeño cuervo y decidió llevarlo a su cuarto para curar su ala, pero al recogerlo, miró el nido donde estaba posada la pareja del cuervo caído: graznaba y aleteaba, más fuerte mientras María se alejaba con el ave entre sus brazos.
Pasaron un par de semanas, el cuervo se limitaba a comer y mirar a la ventana. María pesó que quizás extrañaba la compañía de su pareja, por lo cual creyó que si hablaba con él haría más fácil la recuperación del ave y así lo hizo por el tiempo restante de la recuperación del pequeño cuervo. Restaurada el ave, María decidió llevar al cuervo a su nido, trepó el árbol y lo depositó en su hogar ante la mirada del otro cuervo; que se mantenía a la expectativa, se limitaba a mirar.
Después de aquello María siguió con su vida, pero un día se dio cuenta que el cuervo se había posado en su ventana, fue ahí cuando María se percató que la mirada del cuervo era especial: era tan profunda, tan parecida a la mirada de un enamorado no correspondido, tan triste, de una melancolía en un tono gris… María se acercó a la ventana pero antes de poder abrirla, el cuervo hizo una mueca parecida a una sonrisa, giró la mirada al lugar donde descansaba el nido y María vio con sorpresa en dirección a la copa más alta del árbol más alto: el nido había desaparecido.
El tiempo pasó tan rápido como siempre; María ahora tenía 24 años, es una mujer hermosa, alegre, con metas, decidida y llena posibilidades para vivir… Un día mientras paseaba por el parque cercano a su hogar, María se recostó a las faldas de un gran árbol, el viento era fresco y con fuerza secaba las lágrimas que recorrían el rostro de María, -¡eres un maldito, no merezco algo así!-, se pudieron escuchar tan quedas estas palabras, la siguiente lágrima amenazaba con rodar fuera del rostro, -señorita, ¿está usted bien?- dijo una voz a María, -¿Por qué una joven tan hermosa está tan triste?- continuó la misma voz.
María levantó levemente el rostro y lo primero que vio fue un pañuelo desechable, -tome esto y limpie su rostro-, María tomo el pañuelo sin poder mirar el rostro del amable joven, el cual dijo: -apuesto que debajo de toda esa tristeza hay una hermosa sonrisa-, María sonrojada respondió: -¿cómo puede usted saberlo?-, y el joven con un tono que reflejaba alegría –porque desde niña la has tenido-. Estas palabras hicieron a María voltear el rostro y quedar impactada en la profundidad de una mira gris.
Dedicado María Isabel Gutiérrez Cortes por su cumpleaños, felicidades.

domingo, 17 de enero de 2010

Reflexión

Cuando te toca; aunque te quites, cuando no te toca; aunque te pongas. En mi memoria están estas palabras, mismas que escuché de la boca de una buena amiga: Marisela… que Dios siempre me la guarde y bendiga. El día de ayer pasé un rato agradable con una linda mujer, y le digo linda no sólo por que es linda físicamente; sino porque es hermosa en mente, alma e integridad, para ella estas líneas; que si bien es una historia que no la mancha a ella, si es una reflexión cercana, de algo que vivimos en común:

Pasó mucho tiempo antes de darme cuenta, antes de saber que la vida era mejor sin ti. Ahora me doy cuenta que contigo dejé de ser “Yo”, permití que me hicieras como lo que era contigo, claro que la culpa fue sólo mía, digo mía porque reconocía todas tus mentiras y las hacía pasar como verdades, reconocía tus deseos de aislarme y obediente seguía tus ordenes, reconocía tus celos enfermizos y en lugar de apagarlos los avivé más, reconocía el gran daño que te hice y aún me atrevía a intentar curarlo, me quedé contigo e ignoré a mi corazón… pero al cabo ¿ya que importa? Es verdad que me siento culpable, pero sería mentira decir que ahora quiera tu perdón… tuvimos lo que merecíamos y si no estás de acuerdo: estas en tu derecho.

Gracias por la tarde Mago, espero que se vuelva a repetir.

viernes, 8 de enero de 2010

Amor:

Ahora que mi hombría y valor propio se han quedado dormidos, ahora que mi amor hacia ti está sonámbulo, ahora que he olvidado mi juramento de no volverte a molestar, teniendo a la oscuridad y al silencio como testigo te digo que te necesito… ¿Por qué?, simplemente porque te amo.

Cuando lo peor de mí no está es cuando mis sentimientos llaman a mis lágrimas, y son ellas las que bañan y enfrían mis demoniacas inseguridades, mis celos enfermizos y mi alma se vuelve dócil. Con un alma tan pura llego a sentirme el peor de los hombres, todo cuando recuerdo tu rostro empapado en lágrimas, lágrimas que yo causé con mis constantes fallas, de nuevo perdóname, porque fui sordo para no escuchar tus reclamos y mudo para no decirte lo mucho que te amo… fui un cadáver que mató nuestro amor.

Muchas noches he pasado recordando la vida que viví a tu lado, hasta los malos momentos son bocanadas de aliento para mi amor sin respiración. Sumido en mi soledad me pregunto para qué quiero este nuevo mundo, si ahora debo recorrerlo solo, para que quiero sueños, si mis sueños son contigo y no debo de hacerlo más, porque ya no estás conmigo.

Los días siguen pasando tan despacio, tan comunes son mis vueltas al pasado, tan común es maldecirme y tan doloroso es escuchar tu nombre… tengo miedo. Miedo he sentido de tu rechazo, miedo a que amas a alguien más, miedo a nunca dejarte de amar y no tenerte… es cruel pero no puedo regresar el reloj, no puedo hacer volver al tiempo cuando todo era perfecto, ¿acaso no es una lástima?, pero cuando te recuerdo, a pesar de la distancia, del dolor y de toda la gente, me doy cuenta que nada en mí ha cambiado: aún te amo.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Cacería de brujas

En el tiempo de ritos paganos, reinos de hombres corruptos, burgueses de pomposas posesiones, de caballeros con armaduras de latón y hojalata; que luchan con hidras escupe veneno; de filosas ponzoñas, de brujas muertas por lapidación y quemadas en leña verde, en ésta época surge la peste que infecta comunidades, que destruye los feudos y envenena los cimientos de los hijos de Dios... la peste de los derechos homosexuales.

Ahora resulta que el jerarca de la iglesia católica en México; Norberto Rivera Carrera, volvió a criticar la ley que permite a los homosexuales casarse y adoptar niños, señalando que la norma agrede a la familia en su "esencia por la equiparación de las uniones homosexuales con el matrimonio entre el hombre y la mujer hasta el punto de permitir la adopción de niños y niñas", indicó que "el bien común exige que las leyes reconozcan, favorezcan y protejan la unión matrimonial como base de la familia, célula primaria de la sociedad", es decir, ¿los homosexuales no son parte del bien común?, si es cierto ¿de que se preocupa?, la homosexualidad no es como la gripa AH1N1, no se traspasa por un virus.

Con la ley que permite el aborto, la iglesia católica; junto con muchas organizaciones civiles, protestó por la aprobación del dictamen bajo la resguarda de proteger la vida del no nato; entonces: ahora que se da una opción para que todos los niños huérfanos, abandonados, de padres golpeadores, de padres delincuentes, de padres incapaces de hacer una "familia" estable (por problemas económicos, por dar un ejemplo), puedan acceder a un grupo familiar formado por dos personas del mismo sexo, los cuales pueden darle a ese niño una mejor oportunidad de vida, tampoco les parece, ¿con qué si estarán de acuerdo?

Además, que se reconozca el matrimonio y la adopción de niños a las parejas homosexuales, no quiere decir que todas las parejas quieran o puedan hacerlo. Entre los homosexuales también hay pobreza, ignorancia, escases o apatía de estas reformas. Tener la posibilidad de hacer algo, no quiere decir que muchos lo hagan, a mí parecer la iglesia católica y cristiana le gusta la comodidad, es más fácil oponerse a las nuevas ideas que crear conciencia a sus "fieles", es más fácil condenar a los homosexuales que reconocer en sus entrañas el mal de los padres pedófilos... júzguelo usted y recuerde: nos vemos pronto en el rincón oscuro del cuarto.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

El pago es mi educada evasión.

Fuiste tentación de una pasión insana, como gota de aceite para un sediento o como trozo de hielo para un estomago hambriento. Tu cuerpo sólo me representa la ilusión de mis recuerdos, tu aroma a sudor es recuerdo de deseos enterrados en mi pasado, tus sonidos como canciones de sirenas malignas que gritan su nombre… y sólo estás tú.

Ahora la llama que te quemaba se ha teñido de azul pálido, es momento de consumir lo que queda de deseo, ahorcar palabras hermosas o decirlas tan quedo que parezcan sólo suspiros moribundos. Mi aliento es cada vez menor, estoy muriendo en dirección al infierno de la soledad, ahí donde mi existencia efímera pasará como algo que nunca existió… y no me importa.

Ódiame, maldíceme o ignórame; lo tengo bien merecido, pero no vuelvas a desearme. Mi decisión es injusta y no tengo problema admitiéndolo, y es que mi amor se quedó en Luisiana con pasaporte en el desdén de una mujer y el misterio de las ruinas de mi cuerpo sólo alberga el tesoro de sentimientos vacios, y las joyas de mis momentos felices son custodiadas por el selo animal de mis pesadillas… y quiero vivir ahí.

Me diste mucho y lo veo igual a la nada, pediste el cielo y recibiste castillos en el viento, creíste en mis palabras y ese fue tu error. Ahora todos los favores, cumplidos y placeres dados tienen precio, alto quizás; pero justo, con intereses injustos pero necesarios, debiéndose pagar en moneda extranjera, no hay otra forma de pagarlos… toma tu pago: mí educada evasión.