En el tiempo de ritos paganos, reinos de hombres corruptos, burgueses de pomposas posesiones, de caballeros con armaduras de latón y hojalata; que luchan con hidras escupe veneno; de filosas ponzoñas, de brujas muertas por lapidación y quemadas en leña verde, en ésta época surge la peste que infecta comunidades, que destruye los feudos y envenena los cimientos de los hijos de Dios... la peste de los derechos homosexuales.
Ahora resulta que el jerarca de la iglesia católica en México; Norberto Rivera Carrera, volvió a criticar la ley que permite a los homosexuales casarse y adoptar niños, señalando que la norma agrede a la familia en su "esencia por la equiparación de las uniones homosexuales con el matrimonio entre el hombre y la mujer hasta el punto de permitir la adopción de niños y niñas", indicó que "el bien común exige que las leyes reconozcan, favorezcan y protejan la unión matrimonial como base de la familia, célula primaria de la sociedad", es decir, ¿los homosexuales no son parte del bien común?, si es cierto ¿de que se preocupa?, la homosexualidad no es como la gripa AH1N1, no se traspasa por un virus.
Con la ley que permite el aborto, la iglesia católica; junto con muchas organizaciones civiles, protestó por la aprobación del dictamen bajo la resguarda de proteger la vida del no nato; entonces: ahora que se da una opción para que todos los niños huérfanos, abandonados, de padres golpeadores, de padres delincuentes, de padres incapaces de hacer una "familia" estable (por problemas económicos, por dar un ejemplo), puedan acceder a un grupo familiar formado por dos personas del mismo sexo, los cuales pueden darle a ese niño una mejor oportunidad de vida, tampoco les parece, ¿con qué si estarán de acuerdo?
Además, que se reconozca el matrimonio y la adopción de niños a las parejas homosexuales, no quiere decir que todas las parejas quieran o puedan hacerlo. Entre los homosexuales también hay pobreza, ignorancia, escases o apatía de estas reformas. Tener la posibilidad de hacer algo, no quiere decir que muchos lo hagan, a mí parecer la iglesia católica y cristiana le gusta la comodidad, es más fácil oponerse a las nuevas ideas que crear conciencia a sus "fieles", es más fácil condenar a los homosexuales que reconocer en sus entrañas el mal de los padres pedófilos... júzguelo usted y recuerde: nos vemos pronto en el rincón oscuro del cuarto.